Comunicación Emprendimiento Marketing

CUANDO CREES QUE VENDER, NO ES LO TUYO…

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Escrito por Saúl Omar Castro

Mis queridos Guacalovers®, después de un buen tiempo nos volvemos a leer y será nuevamente un gusto seguir compartiendo experiencias con ustedes. En esta ocasión quiero tocar un tema apasionante para unos y frustrante para muchos otros, disfrútenlo y… ¡comenzamos!

¿A poco no les ha pasado que llega un punto en que crees indefectiblemente que las ventas no son lo tuyo?, y posiblemente no te gusten, pero difiero en la idea de que las ventas son exclusivas o específicas de determinado grupo de personas y que “no son para todos”.

He escuchado más de un millón de veces, literal, la frase: “uno nace vendedor y perfecciona su técnica con el tiempo y la práctica”, ¿y saben qué?, tiene mucha razón quien la dijo. Soy sincero en decir que en un comienzo no me gustaba para nada vender, me sentía torpe, se me lenguaba la traba (trababa la lengua), no sabía cómo evadir el no y mucho menos manejar objeciones, me ponía de lo más nervioso (y siempre sucede porque es la adrenalina que se genera, eso nunca se termina), en pocas palabras era malísimo y con el tiempo se me quitó un poco lo torpe, diseñé mi propio discurso de venta y lo he ido afinando.

Aún recuerdo a flor de piel la primera vez que me propuse a vender ya como agencia, iba con toda la actitud y de pronto ¡PUM!, qué hago, a quién le llamo, qué le digo… Pero eso no fue lo peor, lo catastrófico fue cuando conseguí mi primera cita y para variar con la coordinadora de marketing de una empresa regional bastante grande e imponente en el mercado, así que para terminar rápido con la anécdota, llegué con un cafecito del Starbucks para amenizar la situación y reducir, según yo, mi margen de fracaso, ¡PLOP!

De ahí se desprenden bastantes experiencias de las cuales cada día aprendo y hasta la fecha no dejo de sorprenderme y obtener nuevas lecciones. La clave fue perderle el miedo a los “directores de mercadotecnia o comercialización”, que en primera instancia son tan humanos y simpáticos como tú y como yo (la mayoría, hay excepciones), sólo depende de cómo te desenvuelvas, la seguridad que proyectes, el producto o servicio que promuevas y la forma de cerrar el trato.

He llegado a la conclusión de que ser un “súper vendedor”, es cuestión de actitud y del “mind set”, que te hayas programado, ya que influyen muchos factores como: qué lees, qué escuchas, qué estudias, qué te dices a ti mismo, en qué inviertes tu tiempo y hasta con quién te juntas. Es bien sencillo y no tiene nada de malo, se respeta, pero es básico que tu grupo o círculo de amistades traigan el mismo chip que tú o mejor y es tan cierta la frase: “júntate con grandes personas y harás grandes cosas”, y no hay margen de error, ya que inconscientemente aquella relación se vuelve aspiracional e inspiracional.

Invierte tiempo en ti mismo, capacítate, certifícate, asiste a cursos de ventas, lee y no dejes de aprender, en la actualidad hay tanta información gratuita en internet que ya no existen pretextos para no hacerlo. Como dijo Benjamin Franklin: “vacía tu bolsillo en tu mente y tu mente se encargara de llenar tus bolsillos”, y créanme que este señor está impreso en cada billete de $100 dólares y si es así, yo le creo.


Finalmente en esta vida hay sólo de dos guacamoles, o naces vendedor o te haces vendedor, no tienes otra opción, ya que el mercado se compone de compradores y vendedores, y para la mala suerte de algunos esto es meramente cíclico, en algunas ocasiones te tocará la divertida tarea de comprar y en otras la frustrante (para algunos), tarea de convencer, vender y satisfacer a tus clientes.

Saúl Omar Castro

Licenciado en Comunicación y Publicidad con especialidad en Imagen Profesional, actualmente es socio director de Precisa Marketing Group.
Comunicólogo de profesión, emprendedor por convicción y creativo de corazón.