Comunicación Emprendimiento

Tener clientes es bonito

clientes
Escrito por Adrián Ortiz

Tener clientes es algo muy bonito y agradable si logras mantener en armonía y equilibrio varios puntos importantes, muy similar a lo que sucede en una relación sentimental, hay un proceso que es casi idéntico, incluso da miedo la cantidad de similitudes que hay entre una relación sentimental y una relación laboral con un cliente.

Primero que nada se conocen, ya sea que un amigo en común los presente o coincidan en tiempo y lugar, la misma naturaleza de las cosas los lleva a hacer el primer contacto, ambos tratan de mantener la compostura, aún no se sienten tan a gusto para mostrarse tal cual son, así que las apariencias abundan y si hay posibilidades de venta, quiero decir si existe la mínima atracción mutua empieza el “bluf”, yo he trabajado para tal empresa, viajé a África a ayudar a niños desfavorecidos, le hice una campaña de publicidad a tal cliente de talla internacional, tengo un carro del año y bla, bla, bla, (o quizás pueda decir bluf, bluf, bluf).

Puede ser verdad lo que dices o una total mentira, pero si logras hacer la conexión y se genera la confianza necesaria eso te abrirá las puertas para una segunda cita con tintes más románticos, ya cada quien sabe lo que puede obtener del otro entonces el coqueteo se vuelve más descarado y directo, se hablan de promesas, de beneficios, de objetivos esperados, de temas en común.

En muchas ocasiones en esa segunda cita se cierra la venta y comienza la relación, tu cliente siempre va a ser exigente, te va a medir, va a observar cada movimiento que realices y te va a poner pruebas, quiere estar seguro que tú eres esa persona ideal, que no lo va a decepcionar como lo hizo su proveedor anterior, quiere protegerse porque posiblemente viene de una relación tormentosa y la cautela aumenta, te tienes que ganar su confianza y no habrá muchas oportunidades de que te equivoques.

Hay otras ocasiones en que el cliente no ha tenido relaciones anteriores y tú eres su primer amor, en este caso la presión aumenta ya que tu cliente no sabe qué esperar, va a confiar más fácil en que tú sabes lo que haces y que estás haciendo lo correcto y lo que propones es exactamente lo mejor para ambos, pero si de repente descubre que tu trabajo en realidad no es profesional, que en realidad no eres tan romántico, aventurero e intelectual como lo prometiste, va a empezar a desconfiar, va a tener dudas sobre si eres su pareja ideal con la que quiere pasar el resto de su vida “felices para siempre”, va a pensar 2 veces si puede darte muchas oportunidades después de decepcionarlo la primera vez y si en realidad no terminas por cumplir sus expectativas y de satisfacer sus necesidades, el amor va a empezar a desaparecer y va a salir a la calle con su cartel de libre en la solapa (como dice Sabina).


El amor es algo complejo, no se encuentra, se construye poco a poco, debe ser recíproco y siempre la comunicación es la reina en cualquier relación, cuida estos detalles con tu pareja o con tus clientes y de manera natural tendrás relaciones duraderas, sólidas y llenas de amor.

Adrián Ortiz

Director general de Porn Design Graphic House.
Apasionado empedernido por el diseño e intoxicado de una gran dosis de creatividad, curiosidad, energía y ganas de hacer cambios positivos en la gente que me rodea.
Amo el cine, la música, los conceptos creativos, las ideas frescas, las personas honestas, los niños y el diseño en todas sus formas.