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La realidad laboral del diseñador gráfico

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Escrito por Kassandra Danaé

Estudiando en UABC uno de mis maestros de ilustración, Alonso Delgadillo “El Norteño” fue una de mis fuentes de inspiración y experiencia, con él realicé STREET ART para una inauguración de fotografía en el corazón de Tijuana. Cuando los maestros notan potencial en sus alumnos, – y esto lo he notado en muchos otros casos- ellos toman la iniciativa de recomendar a sus alumnos a diversos lugares para que los contraten y lleven a la práctica sus conocimientos y sean remunerados, por lo cual me siento agradecida de haber tenido dicho apoyo.

Tiempo después, el maestro Delgadillo consiguió un puesto para mí dentro de la Casa de la Cultura para ser maestra y me orientó a cómo llevar a cabo mi labor, trabajar con niños no fue nada sencillo, puesto que aprenden de forma interactiva y el tema propuesto era un tanto complejo, lo cual fue una experiencia que terminé agradeciendo.

Di la clase de creación de personajes de caricatura en la Casa de la Cultura Altamira, estuve trabajando en una agencia publicitaria llamada Vorax Social Strategies en el área de diseño gráfico durante un mes y me mantuve como freelancer mientras cumplía con estos puestos.

El impartir clases, era la oportunidad perfecta para demostrar que todos los jóvenes somos capaces de enseñar a los demás y aprender de todos de manera cooperativa, y a pesar de no contar con la suficiente experiencia en docencia o en el medio de la caricatura, terminó siendo una experiencia grata de ver a los niños interesándose por el tema de manera natural.

Por otra parte, dentro del mercado laboral he notado que hay mucha competencia en cuanto al precio, ya existen varias generaciones de egresados de diversas universidades que intentan abarcar a todo el público y por ello malbaratan su trabajo, sin embargo esto tiene solución, todos los profesionistas (no solo los diseñadores) no importando el sistema que usen para cotizar, deberían de tener una clara idea de lo valioso que es su tiempo.

En muchos casos el diseñador recién egresado menosprecia su trabajo por sentirse con poca experiencia a pesar de que pueda contar con una gran cantidad de talento, a veces suelen batallar en encontrar el empleo que esperan, dentro de su búsqueda de empleo se inclinan por la primera propuesta ofrecida que se relacione a lo que buscan, incluso en puestos como practicante y se conforman con salarios bajos, un punto positivo de ello es que se va adquiriendo la seguridad y experiencia para escalar de puesto o buscar otro empleo mejor pagado que se adapte más a sus expectativas.

Sin embargo, la carrera de diseño gráfico requiere de sacrificio, porque dentro de todo un proceso se invierte mucho tiempo en generar ideas, plasmarlas, buscar que sea estética y funcional, pero también es muy satisfactorio cuando los resultados superan expectativas del cliente o del mismo diseñador en sí, ver un trabajo impreso o colocado en algún punto de la ciudad o el simple hecho de que esté a la vista del público resulta gratificante y hace valer el tiempo y la experiencia.

Las empresas generalmente buscan diseñadores jóvenes, recién egresados porque vienen con ideas frescas e información más reciente, al contar con la energía y entusiasmo de una persona que recién comienza a trabajar, aprenden rápido y fácil de las personas que ya cuentan con experiencia, y con ello las empresas o agencias tienen un equipo de trabajo más óptimo.

Por ello, es sumamente necesario mantenerse con la necesidad de actualizarse si uno se quiere mantener competitivo y a la par con el mercado y sus necesidades que cambian día a día.

 

Kassandra Danaé