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NEUROMARKETING: LA OVEJA NEGRA DEL REBAÑO

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Escrito por Saúl Omar Castro

Hola, ¿cómo están mis Guacalovers?, un saludo a todos los lectores de nuestra querida Tijuana Coqueta, la ciudad de los mil y un estados climáticos,  de las huelgas anti-Uber, de los food trucks en cada esquina y de la frontera más visitada del mundo.

En esta ocasión decidí compartirles un tema que nos apasiona en nuestra agencia (Precisa Marketing Group), y que en lo personal me ha llamado bastante la atención: ¡El Neuromarketing es anti-ético!

¿Neta?, estamos en pleno 2015 casi 16, con la tecnología como punta de lanza mundial, con emprendedores fascinantes en el tema de innovación, con la vorágine digital en voga y rompiendo paradigmas, con las economías mundiales más grandes reajustándose, y lamentablemente con una industria del marketing prostituida e ineficiente sumergida en un océano rojo.

4 de cada 10 campañas publicitarias tienen éxito en el mercado, esto quiere decir que algo no se está haciendo bien y que las estrategias utilizadas son obsoletas para un mercado tan cambiante y revolucionario, ¡y esto es aterrador!, qué pasaría si este fuera el caso del sector médico,  la lógica nos dice que dejaríamos morir a 6 de cada 10 pacientes y eso si suena brutal. Ahora pónganse en los zapatos de sus clientes, ¿neta invertirían todo ese dinero en sus servicios sabiendo que se va a ir a la basura por lo menos un 60%?

La mercadotecnia ha tenido varias etapas en las cuales ha ido evolucionando y tomando mejores formas, yo decidí dividirla en 3 etapas: Marketing Intuitivo, Marketing Técnico y Marketing Científico, y las 3 por consecuencia deben fusionarse y trabajar como un hibrido, porque sería como mezclar la madurez, la juventud y la niñez, esto sin duda lograría una industria más estable, rentable y certera.

Ahora bien, toda innovación, todo crecimiento o nuevo hallazgo han sido gracias a la ciencia, al menos en el último siglo, y si los grandes cambios han sido gracias a ello, ¿por qué no darle la oportunidad de detonar en todos los sectores y mejorar la calidad de vida de nuestros clientes?, es bien sencillo, el Neuromarketing no viene a desplazar, ni suplir la Mercadotecnia, sino a complementar desde un ángulo científico con información y datos precisos que apoyen el crecimiento, el desarrollo y las estrategias que se implementen en sus campañas.

Cambiando un poquito el tema pero no el enfoque, hace un par de días salió un artículo que causó furor en las redes sociales: ¡Enrique Peña Nieto utilizó Neuromarketing para su campaña!, si, si lo utilizó, ¿cuál es el problema?, por lo menos en la última década la cúpula política se ha apoyado en estas herramientas para crear empatía y vínculos de apego y pertenencia con el pueblo, y fueron muy inteligentes y astutos en hacerlo porque necesitaban nuevas técnicas para reinventarse y volver a ganar “de alguna u otra forma”, la aceptación de los votantes, ya que se ha perdido la credibilidad en ello.

Sin meterme en líos y preferencias políticas voy a exponer un ejemplo que aterrice la idea de forma más sencilla y digerible: Vladímir Putin y Barack Obama, dos súper gobernantes de las máximas potencias mundiales, el primero un estratega certero, calculador perfecto y de corazón frio para la toma de decisiones, el segundo un amigo del pueblo, bonachón, inteligente y buena onda, rodeado de un excelente equipo de trabajo y con una  campaña exitosa por donde la quieras ver, ¿crees que Obama ha generado empatía con su pueblo porque esa es su esencia humana?, no lo sé, quizá sí, pero de lo que estoy seguro es que detrás de él existe un equipo de comunicación genial e innovador, que supieron crear una campaña donde el pueblo se sintiera identificado con él por ser el gobernante sencillo que saluda de mano al intendente de la casa blanca, que comparte una dona con sus guardaespaldas, que lee cuentos y cuenta sus experiencias a niños de preescolar, que juega futbol soccer a saco quitado en el parque con un grupo de niños y que hasta va a ver juegos de la NBA como cualquier otra persona, aunque suene absurdo, ellos entienden perfectamente que eso es Neuromarketing aplicado: entender qué piensa y qué quiere la gente, analizar los códigos culturales de su país y crear un mensaje de comunicación que conecte con ellos, apoyar los diferentes sectores para generar fidelización y finalmente obtener “la recompra”, que fue su reelección.

El Neuromarketing no es persuadir y manipular la mente del consumidor, no es hipnotizar al cliente y venderle una idea abstracta que va a funcionar por sí sola, es más, el Neuromarketing ni siquiera es el hilo negro de la mercadotecnia, es simplemente una herramienta científica que apoya la industria dando información precisa de qué demanda la gente y qué y cómo ofertar los productos (sabiendo la percepción, los gustos, preferencias, hábitos), para que la gente compre, satisfaga sus necesidades, recomiende y recompre algo que VERDADERAMENTE quiere, ya dejemos de crearle necesidades innecesarias con productos y servicios inútiles que ni nosotros mismos compraríamos.

Y ya para concluir, ¿el Neuromarketing es anti-ético?, yo no lo creo, sino todo lo contrario, pero haré un paréntesis y dejaré un argumento al aire: si hablamos de anti-ética entonces habría que cuestionar los presupuestos sobrevalorados que proponen las agencias, el poco o nulo retorno de inversión (ROI) que obtienen las empresas, la falta de efectividad por encima de la creatividad, la falta de funcionalidad por encima de lo estético, la muy delgada línea entre mal servicio al cliente y me vale madre, la insatisfacción de las empresas ante una campaña fallida y sin impacto, la competencia desleal y un sinfín de cuestionamientos más que dejaré aquí para analizarse y crearse un constructo de verdadera anti-ética maquillada  y disfrazada.

Se vale argumentar, se vale debatir y se vale también exponer su punto de vista, nada de lo que he dicho o se diga es la verdad absoluta y toda opinión pública está expuesta al cuestionamiento y critica inteligente. Nos vemos pronto, saludos.

Saúl Omar Castro

Licenciado en Comunicación y Publicidad con especialidad en Imagen Profesional, actualmente es socio director de Precisa Marketing Group.
Comunicólogo de profesión, emprendedor por convicción y creativo de corazón.