Comunicación Emprendimiento

Muebles y demos bonitos

muebles y demos bonitos
Escrito por Abraham Ávila

Un amigo me invitó a revisar su nuevo y flamante departamento de VFX. El lugar era bastante cómodo, todo nuevo, escritorio nuevo, paredes recién pintadas, aromatizante de limón y al centro una computadora de esas conocidas y un sólo monitor.

Mi amigo es un bato súper buena onda y amable con todxs, es esa clase de gente con la cual difícilmente vas a tener una diferencia, es respetuoso y sabe lidiar con las diferencias. Así que él me lo mostró súper orgulloso, sabe que yo conozco personas que pueden ser sus clientes. Me preparó un cafecito, me enseñó unos dossiers impresos muy bonitos y hasta él se había bañado. Planeó darme un tour como si yo fuera un cliente potencial.

Inició mostrándome una presentación en Keynote, muy bonita, las historia muy buena y sus motivaciones por hacer esto muy alineadas. Luego apagó las luces y dio inicio su demo reel, todo muy bien, buen ritmo de montaje, buenos gráficos, efectos digitales habituales de varios tutoriales que puedes conseguir online, una lista de servicios que iban desde guion hasta proyección en cines, cerrando con un logo muy genérico. Hasta ahí todo iba bien.

Me preguntó directamente si podría contratarlo, y yo le dije, antes tengo preguntas que hacerte.

Comencé a preguntar sobre la tecnología hardware y software, algunas las respondió otras dudaba de estar en lo correcto o buscaba en las especificaciones del equipo. No supo mucho sobre calibraciones y otros aspectos de control de calidad de la imagen.

Pasé a preguntar aspectos operativos, flujos de trabajo, tiempos de entrega, formatos, etc. Nada  de eso estaba pensado.

Hablamos de los precios, tenía unos precios muy similares a la de algunos estudios pequeños en LA y Algunos en D.F. Pero al hacer el desglose y ver precios unitarios había aspectos cobrados de más o cobrados de menos, lo que me daba como cliente la oportunidad de quedarme con aquellos donde su margen de utilidad fuera mínimo.

La duda se apoderó de mi amigo, comenzó a rascarse la cabeza, se sentó y me preguntó si todo eso era necesario. Yo le dije que algunas son las habituales que hago cuando una producción me pide que trabajemos con Estudio de VFX que no conozco, pero que a ellos les gustó su demo reel. Soy Post-productor y mi trabajo lo enfoco en dos cosas: ahorrar dinero y ahorrar dinero porque debo sacar una película.

Considero que mi amigo no se va a morir de hambre, es hábil, tiene un par de clientes, pero definitivamente no podrá crecer si se concentra más en los muebles, el aromatizante, un excelente demo reel, que en tratar de lograr resolver las preguntas que le hice. Por muy mi amigo, nunca podría recomendarlo con un cliente, por respeto a mi cliente y para evitar que mi amigo deje de ser ese bato buena onda y amable con todxs. Y yo poder concentrarme en terminar películas ahorrando dinero.

Abraham Ávila