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Veo, huelo, escucho, palpo y saboreo: Todo una experiencia de compra.

Sentidos
Escrito por Rocío Pérez

El mundo del marketing se reinventa cada día, actualmente vivimos en una sociedad consumista en donde las personas compran repetidamente, realidad a la que se tuvo que adaptar el marketing. Según expertos, antes el paradigma del marketing era, “tengo un producto, a quién se lo vendo”, después fue, “tengo un cliente, qué puedo venderle”, hoy es, “el cliente me tiene a mi como marca, qué hago para que me siga prefiriendo”, es por eso que las expectativas del cliente son actual preocupación del marketing, ahora éste busca la forma de vincular al cliente con la marca de una manera más profunda y cumplir satisfactoriamente con esas expectativas.

¿Te has puesto a pensar qué se puede hacer para lograr ese vínculo profundo entre cliente y marca?, la respuesta no es tan complicada, debes cambiarte el chip y dejar de pensar en vender tu producto o servicio y enfocarte en vender una experiencia de compra; es aquí donde aparece la magia del marketing experiencial o emocional, este tipo de marketing busca crear experiencias durante la comercialización y uso del producto o servicio, pretende que los encuentros entre la marca y el cliente generen algo especial en su cerebro y en su corazón, que provoquen emociones y sentimientos positivos capaces de influir al momento de tomar decisiones.

En lo personal me gusta decir que el marketing experiencial viene en combo, pues al crear una experiencia de compra se apoya principalmente en una herramienta, el marketing sensorial, que  busca que los elementos y estímulos utilizados en la creación de la experiencia sean percibidos por medio de los sentidos, dando como resultado que la marca permanezca en la memoria permitiendo que se tenga ese vínculo o contacto con el cliente desde la parte física a través de los sentidos.

Todos los elementos y estímulos captados por los 5 sentidos en conjunto, generan una experiencia inolvidable capaz de superar las expectativas del cliente. Deja te cuento cómo reacciona cada uno de estos sentidos cuando se aplica el marketing y de qué forma puedes explotar mejor a cada uno.

1. Olfato.
Es el sentido que genera mayor emoción y un mayor nivel de recuerdo, algunos negocios están conscientes de eso y utilizan técnicas de estimulación olfativa, la más común es la de generar un aroma que permita que tu marca pueda ser identificada, incluso después de varios años. Algunos tienen aromas originales mandados a hacer exclusivamente para su marca, existen agencias especializadas en marketing sensorial y aromarketing que se encargan de eso; un ejemplo es la reconocida marca Hollister Co., que en sus tiendas maneja una fragancia original que cada cierto tiempo rocían, el aroma a pesar de ser original te remonta a la playa, sin embargo la marca es lo que busca, que su aroma sea coherente con su imagen, música y demás elementos para que en conjunto refuercen el recuerdo de la marca y ésta sea memorable. Otros obtienen provecho de aromas típicos, pues hay olores que ya te remontan a algo, por ejemplo, en el área de bienes raíces resulta efectivo colocar aroma a café, ya que está relacionado con el hogar y la gente al olerlo se sentirá como en casa.

2. Vista.
Es el más usado por las empresas, la cuestión visual va desde el exterior al interior de tu negocio. Recuerda, “de la vista nace el amor”, haz tu producto visualmente atractivo, se consciente sobre la importancia de los colores que impactan al subconsciente (psicología del color), y siempre ten presente el Manual de Identidad Corporativa. Hay que saber aprovechar la estrategia visual.

3. Oído.
Lo que oímos (sonidos, música) también provoca reacciones emocionales que ayudan al posicionamiento de una marca en la mente del cliente; la música en tu negocio es efectiva aunque no lo creas, ésta genera que la gente volteé a ver tu negocio, si la música no es acorde a tu negocio y la gente se siente incómoda se querrá ir rápido o simplemente no entrará, si ésta es agradable se producirá un estímulo emocional positivo que ayudará a que aumente la cantidad de tiempo que permanece una persona en tu negocio y a la vez eso aumentará la probabilidad de compra. El sonido no sólo es efectivo cuando se aplica en locales físicos, también se puede explotar éste elemento en productos, hay unos que incluyen música o sonidos que se posicionan y se convierten en identificables con el tiempo, por ejemplo el ringtone de Nokia, o el sonido de Windows al encender la PC; hay otros sonidos que son parte del producto y que también logran posicionarse, por ejemplo el sonido de una Coca- Cola al destaparla, o el de las papas Sabritas al abrirlas y al morderlas.

4. Tacto.
Es el sentido de la confianza, la mayoría de las personas necesitamos tocar las cosas antes de comprarlas, sentir su textura, forma y peso, cuando las tocas sientes confianza de lo que vas a comprar, incluso se logra recordarlas por su textura y forma. Algo que podría funcionarle a ciertos negocios sería el quitar los famosos letreros de “NO TOCAR”, estos letreros en ocasiones ahuyentan a los clientes, pues en cuanto lo leen pierden cualquier interés en conocer el producto.

5. Gusto.
Es un sentido que no se puede explotar en cualquier negocio, se enfoca más a negocios o marcas de alimentos y bebidas, así que ocúpate por mantener una alta calidad en tus productos, una buena herramienta para sacarle provecho a éste sentido es dar muestras y degustaciones.

Las marcas necesitan entender la importancia de generar experiencias detonadoras de sentimientos y emociones que se posicionen como inolvidables en la mente del cliente, deben saber que si éstas llegan al corazón lograrán que sus clientes se enamoren, sean fieles y hasta les perdonen los errores sobreponiendo la marca ante cualquier competencia.

Rocío Pérez

Mercadóloga egresada de la Universidad Autónoma de Baja California. Me gusta aprender y compartir, no me limito a dominar sólo un área. Me inspiran las personalidades que comparten conocimiento y sabiduría, al igual que las marcas comerciales que trabajan día con día por dejar huella en la mente y corazón del consumidor. Vicios: Chai, rock, cinéfila nocturna, atardeceres y amaneceres, explorar lugares, conocer diferentes culturas e historias de vida, amante de la buena comida.