Branding Emprendimiento Marketing

La marca como factor emocional. ¿Qué te hago sentir?

Emocion
Escrito por Iris González

Estos días he estado muy reflexiva acerca de un tema que ronda por mi mente y me ha hecho pensar en lo que realmente los estudios de branding o de mercadotecnia pueden hacer por las marcas, mismas que confían en nosotros (los profesionales en ese ramo) para darle empuje a su producto o servicio y así logren destacar sobre las demás.

Escribiendo estas líneas me doy cuenta de que es algo todavía más complejo. No es suficiente creer que armando una imagen bonita y funcional ayudaremos a nuestros clientes a mejorarla, ésta va mucho más allá pues la imagen de una empresa no cambia por tener una nueva etiqueta, un logo estilizado, una papelería corporativa de ensueño o una remodelación de su local, un cambio de imagen o percepción (sobre todo si ésta ha sido negativa durante mucho tiempo), requiere el esfuerzo de todos los miembros de la organización, mucha coordinación y cambio de mentalidad. A esto le llamamos cultura organizacional, y estamos de acuerdo en que no somos magos ni tenemos poderes mentales para cambiar el switch de nuestro cliente de un día a otro, ni tampoco depende totalmente de nuestro trabajo que la empresa comience a dar frutos por sí sola.

Quería empezar este primer artículo con algo bonito y formal como: ¿Qué es una marca? ¿Cuál es su estructura? ¡Pero vamos dejando los tecnicismos a un lado (tendremos la oportunidad de ahondar en ciertos puntos en otros artículos)! Una marca es la asociación emocional que el consumidor tiene con tu producto, cómo lo hace sentir cuando lo usa o piensa en él, es decir: “Me gustas, te compro, me gustas pero me trataste mal, pues habrá otras opciones, me gustas pero no me comprendes, adiós…” Se ha comprobado que el 90% de nuestras decisiones de compra son basadas en la emoción y en los últimos años el auge de las redes sociales y la opinión directa de nuestros conocidos influyen para construir tu idea acerca de una marca, ya sea positiva o negativa.

Simplificando: hablamos de emociones y expectativas, no importa que sea un buen servicio o que el ingrediente principal de mi sopa sea orgánica y de producción limitada, ¡No señores! ¡No! Si creen que la calidad vende por sí sola, déjenme decirles que no es así y que la calidad no es una ventaja competitiva, es una obligación de cualquier negocio que se precie de serlo en la categoría en la que esté. De la misma manera, el servicio tampoco es una ventaja y sólo es parte del negocio, pero la experiencia, ese sabor agridulce que te deja el contacto con el empleado, con el viene viene del estacionamiento, con la señorita que te recibe, con quien te contesta el teléfono o con el mismísimo dueño es y será una de las cosas más relevantes que una marca puede ofrecer para que ésta sea memorable y digna de admiración, además de que tu producto o servicio vaya más allá de las expectativas o mínimo cumpla con la promesa que hace tu marca.

¿Quieres saber qué es una marca? Ponte a pensar en un producto que ha sido memorable para ti, desde que ves el empaque por primera vez hasta que comienzas a abrirlo, tomar entre tus manos el producto, hacer uso de él y presumirlo por todos lados. También piensa en un producto que te atrajo pero que las circunstancias hicieron que tuvieras un mal momento con él y que igual advertiste a tus conocidos para que no pasaran por lo mismo. Cualquiera de las dos que hayas pensado es una marca para ti, una marca buena o mala según tu percepción, y tal como lo dice la palabra, dejó una marca en ti.

¿Entonces en dónde entra nuestro trabajo? En ayudar a que esas experiencias sean placenteras, los que nos dedicamos al branding trabajamos en equipo y sacamos de nuestra caja de herramientas (por decirlo de alguna manera) aquello que le pueda servir al proceso de gestión de la marca, todo para que quede en tu mente y en tu corazón. Sin embargo, este proceso requiere que la empresa esté comprometida y como en cualquier relación, que haya de por medio confianza, amistad, respeto y mucha comunicación.

El branding es un proceso en el cual, desde la alta dirección hasta el empleado de menor jerarquía esté integrado y motivado a dar lo mejor para construir entre todos una marca que sobresalga, tanto por su imagen como por todo lo bueno que tiene para dar, créanme es un trabajo tan humano como cualquier otro y nos apasiona a quienes estamos en esta área el hecho de poder formar parte de algo así, ya que depende de mucha gente y se necesita mucha pasión y compromiso para tener éxito.

Ahora, después de leer lo anterior piensa en tu marca y pregúntate: ¿Cómo quiero que mi producto o servicio haga sentir a las personas? ¿Cómo las hago sentir actualmente? ¿Tengo las herramientas adecuadas para hacer de mi marca una experiencia positiva?

Be honest.

Tiempo de reflexionar en 3… 2… 1…

Iris González

Licenciada en Mercadotecnia con un MBA en Alta Dirección, actualmente socia fundadora de Somos Markah Branding Studio, se inició en el mundo del branding llevada por su afán de entender al consumidor y su relación con las marcas, su inspiración: el libro de Lovemarks "El futuro más alla de las marcas" de Kevin Roberts. Melómana de corazón y nerd declarada por convicción.