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Entrevista con Juan Alberto Apodaca

entrevista con juan alberto apodaca
Escrito por Guacamole Magazine

Juan Alberto Apodaca es originario de Ciudad Obregón, Sonora, llegó a Tijuana a finales del 98 y es aquí donde estudia la licenciatura en Comunicación en la UABC y posteriormente la maestría en Estudios Culturales en el Colef.

Actualmente se dedica a la docencia y la investigación. Ha impartido talleres y diplomados en realización cinematográfica, su tema de estudio es la comunicación y cultura en la frontera norte de México, específicamente el cine sobre la ciudad de Tijuana.

Desde el año 2011 fundó y dirige el Foro Internacional de Análisis Cinematográfico (FACINE), el cual se lleva a cabo este año los días 8, 9 y 10 de septiembre en la sala Carlos Monsivais de Cineteca del Centro Cultural Tijuana (CECUT).

En esta entrevista nos habló sobre FACINE, su libro “Entre Atracción y Repulsión. Tijuana representada en el cine” y mucho más.

¿Qué te motivó a lanzar FACINE?

Por allá de 2009 participo en un par de congresos, uno nacional y otro internacional,  donde conocí gente como Lauro Zavala o Álvaro Fernández, que son académicos que están muy enfocados en el análisis y teorías del cine, ya con bastantes años de trayectoria y mucho más Lauro Zavala, quien incluso introduce digamos, la teoría del análisis cinematográfico aquí en México, es un académico de la UAM. Comienzo a platicar con ellos de qué tan viable ven de hacer un evento de cine acá, y empiezo a trabajar el proyecto.

Primero me doy cuenta que acá en Tijuana, se tiene una larga tradición más allá de cinematográfica; artística y cultural.

La coyuntura fue que comencé a estudiar la maestría en Estudios Culturales en el Colef. Ya venía trabajando el proyecto y estaba buscando un apoyo para poderlo realizar y sucede que dentro de la maestría me toca también fundar un laboratorio de proyectos culturales y ahí comenzamos a realizar algunos proyectos y entre ellos, uno de los primeros fue el FACINE, entonces lo meto al Colef y me apoyan y con todo el respaldo de una institución tan importante como el Colef, después me acerco a UABC, a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales y también me apoyan, entonces ya con esas dos instituciones, yo puedo lograr la realización del evento y con un montón de amigos, estudiantes, que han participado.

Todo el evento se realiza con patrocinio, no se cobra nada, siempre ha sido de entrada libre y todo lo material, es a través de esos apoyos.

Los dos primeros años fueron muy difíciles, porque los asistentes esperaban un festival, con todo lo que implica; el glamour, la alfombra roja, todo este rollo. Entonces nuestro evento, es más bien como a manera de congreso, hay mesas de trabajo, conferencias, venta de libros y también tenemos proyecciones, pero digamos que son una o dos proyecciones en lo que dura el evento.

Entonces ahí fue, de alguna manera complicado poder hacer este clic con la gente, la audiencia de la región que asiste, esto fue desde mi punto de vista lo más complicado, que se entendiera y poder generar un público para este tipo de eventos.

Ahorita ya está más posicionado en ese sentido, también eso habla, de una personalidad propia, el evento digamos que se separa de otros que existen como los que se hacen en el D.F., Guadalajara, Puebla, nosotros tenemos la línea de Cine y Frontera, por obvias razones, por razones geográficas pero también simbólicas, políticas, estéticas, de formato y eso nos ha logrado separar de otros eventos.

¿Cómo ha sido la evolución de FACINE en estos 5 años?

Bastante importante, en primera instancia fue como difícil, que la gente, la audencia, el público entendiera el corte del evento, de hecho varios comentarios de gente conocida y medios, que de alguna manera se decepcionaron al inicio, esperaban un festival, cosa que no es eso, aunque si tiene esta idea de proyectar películas.

Y la evolución ha sido bien importante en varios sentidos, en un sentido es la incorporación de más instituciones y de gente de otros países y también de analistas y académicos de cine de aquí de México, que ya se han ido acercando, eso es algo bien interesante que no teníamos antes, ahora recibimos un montón de ponencias.

De hecho, el año pasado tuvimos que ampliarlo a tres días, lo habíamos hecho de dos días pero ya no nos alcanzaba, tuvimos que ampliarlo. Otra también, es que se ha logrado posicionar junto a otros eventos como el realizado por la asociación mexicana de teoría y análisis cinematográfico, está en el mapa del análisis de cine aquí en el país.

Y otra que yo creo que es como un objetivo desde el principio que yo me puse con el evento, es la formación y profesionalización del estudiante.

Estudiantes de licenciatura que le entren a la organización pero a proponer, en un sentido creativo, no es como darles “hay que hacer esto y libera tu servicio en la universidad”, “ve y saca copias”.

Aquí armamos trabajo y es productivo, creativo, entonces los estudiantes entran con ciertas tareas pero para proponer. Y otro es, que el mismo estudiante de licenciatura participe como ponente y se fogueé en la misma mesa, en el evento, junto a gente que ya tiene un camino en la academia de varios años. En ese sentido es un cambio bien importante, por ejemplo este año es el que más vamos a tener ponencias de estudiantes de licenciatura, vienen de todo el estado, de Mexicali, de Ensenada.

Al momento de crear un evento de este tipo ¿Cuáles han sido los principales retos a los que te has enfrentado?

El primero es digamos que de alguna manera, se oye feo pero es así, hay que vender el evento para buscar apoyo, por ejemplo, si yo me acerco a un patrocinador para solicitarle el apoyo, me van a decir, bueno, ¿Qué es eso?, si nosotros llegamos y decimos es un festival, bueno pues ya se sabe, pero si decimos somos un foro de análisis de cine, ¡Ah caray! ¿Qué es eso? Entonces es como aventarte la explicación, que cada vez es menos, pero que un principio fue un reto.

Otro reto es que se mantenga, la continuidad. En Tijuana hay muchos eventos, bien grandes y bien importantes, pero se mueren, se dejan vencer por un montón de motivos, esto también ha sido un reto, seis años ininterrumpidos, un reto y un logro bien importante, que hay un montón de gente involucrada cada año, las instituciones cada vez nos abren más las puertas, ese también ha sido otro reto.

Y otra de las cosas es ampliar el foro, o sea, FACINE, digamos que como una marca, para poder hacer otra cosa, por ejemplo, a través de FACINE, hemos logrado hacer un rally de cortometrajes en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, en la UABC para los estudiantes. Con este rally ya llevamos dos y ahorita está abierta la convocatoria para el tercero.

La idea es que los estudiantes meten un proyecto, realizan un cortometraje en dos semanas, se hace una selección y con los mejores cortos se hace una antología en DVD, ya se han producido en estos dos rallies -2014 y 2015-, 28 cortometrajes, de los que han salido dos antologías.

En Tecate y en Tijuana, hemos logrado hacer alrededor de unos 10 ciclos de cine con la marca de FACINE, me tocó también ir a dar un taller de análisis de cine a la Ciudad de México, que es parte de FACINE, ese es otro reto que también me planteé: la formación, pero no alcanza dos o tres días al año, y esto sí se ha podido ir logrando y cada vez se van pudiendo hacer más cosas en alianza con mucha gente.

Para ti ¿Qué representa FACINE?

Es como el hijo que no tengo, a mí me ha traído un montón de satisfacciones, sí, es cansado, con esta idea que no he buscado generar ingresos o un lucro, la idea es que se logre el evento y eso abre las puertas para muchas otras cosas que tampoco podría enumerar.

Me ha traído muchas satisfacciones, ha sido un reto, ha sido complicado también, obviamente hay problemas en un evento de este tipo, me lo han querido replicar sin mi consentimiento alguna gente, pero digo, eso en lugar de que a mí me moleste, es algo que a mí me da mucho orgullo, digo, el evento interesa y mucha gente ya lo ha seguido de años.

Me ha tocado que gente llega a la sede y dice “no sé ni que había”, pero entran y salen como muy emocionados y ya esperando llegar otra vez; en los estudiantes yo veo ahorita como un interés más legítimo y de formación, estudiantes  que están buscando colocar el análisis o la teoría del cine y eso es bien satisfactorio, no nada más con el evento, sino también buscar otros espacios, irse formando en otros sentidos.

Eres autor del libro Entre Atracción y Repulsión. Tijuana representada en el cine ¿Puedes hablarnos sobre este libro?

Este libro fue producto de mi investigación de maestría, es una investigación fácil llevo trabajando desde la licenciatura. Empecé investigando las representaciones de la ciudad de Tijuana en largometrajes, hago un análisis de 84 películas, son largometrajes de ficción mexicanos y de Estados Unidos, dentro de este último también se encuentra el cine chicano, entonces son como esos tres tipos de cine y hago una revisión desde la primera película de la que se tiene un primer registro que es de 1916 hasta 2011 que es cuando hago el corte de la investigación, donde propongo una metodología para analizar la ciudad desde el cine, lo que arroja la ciudad de Tijuana, es que tiene puntos de vista ideológicos que el cine ha construido a lo largo de los años.

También propongo esta filmografía de 84 películas, que dicho de paso, es algo que nadie había hecho antes, no hay una investigación precedente de este tipo.

Entre Atracción y Repulsión, es que en las historias en donde la ciudad de Tijuana aparece de manera evidente, o se sugiere que es la ciudad de Tijuana, la gente se siente atraída, quieren venir, esa forma de “hay que ir a la ciudad”, “hay que conocerla”. Es exótica, hay una atracción.

Por otro lado, esa misma gente, que aparece en esas películas, llega a la ciudad, pero ninguna de ellas, ninguna, de manera invariable, se quiere quedar o están a gusto aquí, siempre es, “sí, vamos”, “hay que conocerla, pero me voy”.

Hay una especie de repulsión, no en el sentido de que odien a la ciudad, sino que la misma ciudad por las cosas que suceden, en la narrativa del cine, expulsa a los personajes, entonces hay esta suerte entre atracción y repulsión, o sea, si vienes, conoces la ciudad y hay un atractivo, pero es de paso, entonces todo el cine de migración, cine chicano, de los 80s, habla de esta cuestión, incluso de manera literal, “de paso”, como en Babel, que aparece, sí, van de paso, como un videoclip, insertado en la película; que no era necesario para cuestiones narrativas, para cuestiones de estética, pues sí, resulta atractivo. Entonces por ahí va el trabajo.

Desde tu perspectiva ¿Cuál es el panorama del cine en la región?

Yo veo que hay muchas cosas, digamos que la vida en la ciudad antes de Navajazo y después de Navajazo, hay un parte aguas importante, no es que no lo haya habido antes, pero digamos ahorita hay muchos cursos y se están abriendo más, ya hay gente en la región con mucha trayectoria que los puede dar sin ningún problema.

También hay conexiones hacia afuera en donde se trae a gente, ahorita hay por ejemplo un diplomado en realización, hay un diplomado en actuación de cine, está la convocatoria para un taller en guión cinematográfico por parte del IMCINE, está el rally que nosotros hacemos, hay otro que hace el Cetys; Transmedios ha dado un diplomado, Relaciones Inesperadas está convocando a un programa de relación cinematográfica.

Es un ambiente muy sano ahorita en realización audiovisual en general, producción y no nada más cine, también en cuanto a la formación, propuestas que antes no había hace pocos años, tampoco hay que irnos tan atrás, eso habla que también en la realización.

Salen de estos diplomados y luego ¿qué?, salen de esos talleres y luego ¿qué? Ahí también hay una relación directa, también de los que están egresando de esos talleres, están haciendo un montón de cosas, hay mucha producción, la cosa es que de repente no la vemos, o se generan aquí y se muestran en otros lados, constantemente hay generación y realización audiovisual en la ciudad.

Yo lo veo muy sano, le veo un futuro prometedor y esperando a que también la cultura cinematográfica, en el sentido más amplio, hablar de realización, de formación, de proyección y exhibición, hablar también de estudios.

En los últimos seis años, han salido varios libros de cine de gente de aquí de la región, cosas que años atrás no había nada, también en cuanto a los espacios de exhibición desde el 2012 que se inaugura cineteca allá en el CECUT, eso también movió algo y ahora está por inaugurarse una extensión del cine Tonalá y su primer brazo va a ser aquí en Tijuana, eso nos dice muchas cosas, que aquí está habiendo un mercado para exhibición independiente importante.

Tienes alguna película que te haya marcado y nos puedas recomendar

¡Híjole! ¿Qué me haya marcado? Hace poco hice un análisis de una película que a mí me marcó, de hecho a mucha gente de mi generación que es: Sangre por sangre, esta película la vi cuando estaba morro y con mis amigos, puedo repetir diálogos.

Ya me tocó hacer una conferencia, un análisis, de hecho haya en la Ciudad de México, esa película es bien, bien importante para la historia del cine chicano y también para estos estereotipos, de hecho, cargados de manera negativa por supuesto, a los cholos, “el cholismo” como se denomina y por supuesto, no nada más a eso, sino a las películas carcelarias de manera general, el cine carcelario es un género que por sí mismo tiene ciertas características.

Sangre por sangre, pertenece a este tipo de cine, entonces a mí me parece una película importante aquí en el contexto fronterizo, yo la vi en Sonora, que Ciudad Obregón no es fronteriza, pero sí Nogales ahí la tenemos cerca y sí nos pegó a muchos y ahora que fui al D.F. la presentamos en Cineteca, se dio un análisis simultaneo, estuvo la sala retacada de gente, incluso se acabaron los boletos, para mí fue impresionante porque yo pensaba en la frontera sí pego, pero resulta que pegó en todo el país.

Es una película que a mí me parece culturalmente bien, bien importante.

Y ya para finalizar ¿Cuál es el ingrediente secreto de tu Guacamole?

De manera literal, la leche y de manera metafórica, la pasión, la pasión en lo que uno emprenda, ese yo lo considero, porque el estar haciendo algo, ojalá todos pudiéramos vivir y trabajar de lo que uno ama, pero sí, la pasión sería el ingrediente para este guacamole, para que todo salga bien.

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