Emprendimiento Entrevistas

Entrevista con Antonio Silva

Entrevista Antonio Silva
Escrito por Guacamole Magazine

Antonio Abad Silva es originarió de Monterrey, Nuevo León pero desde hace 27 años reside en Tijuana, actualmente está a cargo de la Dirección de Clientes e Industria en Deloitte y es Presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas A.C. (IMEF).

Además participa en la Fundación Internacional de la Comunidad, fundación de segundo piso que ayuda a OSC’s a desarrollarse, involucrarse y a recavar fondos, así como en la red de mentores de Endevor a nivel nacional.

¿Qué lo impulsó a involucrarse en el emprendimiento?

Yo he sido consultor toda mi vida profesional casi 26-27 años y durante este tiempo he tenido la fortuna de arrancar cinco empresas, la mayoría de ellas asociadas con otras personas, no todos lo proyectos fueron exitosos pero me ha dado experiencia sobre lo que hay que seguir, qué es lo que hay que evitar.

Siempre queda el gusanito de cómo puedo multiplicar esa experiencia y comentarle a la gente que deseé emprender algo, el que no se vaya a topar con las mismas piedras y que trate de aprender de los que ya pasamos ese camino.

Como probablemente hace 25 años que arrancaba el primer negocio de consultoría, no existía todo este ecosistema que hoy se tiene disponible, no estaba Endevor en México, no había carreras de emprendimiento, no había redes de emprendimiento, no había clubes, no había los famosos Start Up Weekend y todas estas herrramientas que también permiten conocer cuáles son las primeras fases del emprendimiento; qué es armar un borrador de un plan de negocios, desde esa face no había de donde jalar o al menos yo no tenía acceso en aquel entonces y ahora prácticamente todas las universidades del país cuentan con una área de emprendimiento o una función de emprendimiento.

El INADEM, el fondo PYME, los clousters, prácticamente todas las asociaciones profesionales y comerciales cuentan con incubadoras, muchos institutos de educación superior también tiene un aparato de emprendimiento.

El ecosistema está dado, lo que probablemente haga falta y siga haciendo falta, es reclutar una cantidad creciente de mentores y por mentores me refiero a gente que le hayamos dedicado algunos años al tema y que te podamos guiar, porque también encontramos en la calle mentores de papel o mentores de youtube, que no los desacredito, nada más es distinto leer un libro y platicarte el libro, que tener una vivencia y compartirla.

Creo que hay más crédito del segundo que del primero, aunque los dos son bienvenidos y forman parte del ecosistema.

En Estados Unidos, siempre hago esta referencia, hay una organización que se llama el Small Business Administration, que de hecho es una entidad auspiciada por el gobierno federal y el corazón de esta organización son los mentores y coaches, quienes son gente retirada.

El jubilado en Estados Unidos, afortunadamente en su esquema económico, cuenta con una pensión, bueno en aquel entonces o hace algunos años todavía, era importante; creo que esa propia pensión ha demeritado también economicáamente, pero hay una forma de cómo traer esa experiencia de gente que ha tenido puestos y ha arrancado negocios y tiene toda una vida en posiciones importantes y que pueda regresar al inicio y decirles “Oye joven si tu quieres emprender, pues déjame ayudarte a ser tu mentor, tu choach, tu guía” y que mejor que mantener ese círculo virtuoso, creo que es probablemente el ingrediente que nos hace falta desarrollar.

Dado que hace 25 años no había tanto apoyo para emprender como el que existe hoy en día ¿Cuáles fueron los retos con los que se encontró en su primera experiencia de emprendimiento?

Yo soy ingeniero de profesión, Ingeniero en Computación, entonces mis primeros proyectos de consultoría estaban asociados a la asesoría técnica, tuve la fortuna de asesorar compañías de distintos giros, trabajé siete años con agentes aduanales por ejemplo, entonces la operación de una agencia aduanal es una operación en línea, es una operación compleja, parecida a la de un banco, donde los sistemas deben estar operando sino el negocio se detiene.

Probablemente si compras y vendes algo, tu puedes desconectar las computadoras y puedes seguir comprando y vendiendo, a diferencia de una agencia aduanal donde todos sus trámites son electrónicos y simplemente no se pueden dar el lujo de parar los sistemas y por lo mismo, los cambios, las actualizaciones, los cambios de equipo, los teníamos que hacer en horarios fuera de trabajo, que es principalmente en las noches.

Y también el volumen de operaciones y la complejidad en aquel entonces,  ahora prácticamente todo eso es electrónico, pero en aquel entonces todavía se manejaban muchos papeles y tuve la fortuna de identificar gente sumamente productiva que me dio un punto de referencia.

Entonces cuando uno entraba a un negocio y me decían “Oye yo generó 400 facturas cada día” y ves que son dos personas las que realizan ese trabajo, empiezas a dimensionar el que la productividad va mucho más allá de lo que ves o que te cuentan.

Entonces cuando llegas a otro negocio y ves seis personas, realizando 50 facturas al mes, dices “Algo está mal” porque ya viste, ya tienes un punto de referencia. En la consultoría se nos vuelve sencillo el identificar esos elementos de alta productividad y nos permite ser muy objetivos, sobre las áreas de oportunidad que guarda un negocio.

El haber nacido identificando mejores prácticas, cómo aumentar la productividad, como bajar los riesgos de los negocios, como automatizar algunas funciones manuales. Eso me ayudo mucho, sin embargo lo que yo no tenía enfrente o lo que no tenía accesible en ese momento era la parte administrativa, la parte contable.

Y ahí fue realmente el meollo de mi primer proyecto, yo daba asesorías a agencias aduanales y por la propia demanda tuve que poner una oficina, contratar ingenieros y eventualmente la administración me ganó y una auditoría me puso en cintura.

Un segundo negocio, ya fue más un tema de mercado, me cambié a otro proyecto, lo exploramos y el proyecto prácticamente se transformó de proveedor de servicios a comercializador, después vino un problema muy fuerte de mercado en Estados Unidos con las famosas empresas punto-com y eso detuvo el seguimiento de ese segundo proyecto.

Un tercer proyecto ya fue más en la operación del área de telecomunicaciones trayéndonos una operación de San Diego a Tijuana y luego vendiendo servicios y productos de telecomunicaciones en México y ese sí fue un proyecto exitoso hasta que también las condiciones de mercado, prácticamente nos quitaron el negocio y tuvimos que vender lo que restaba.

Te puedo decir que he tenido la fortuna de cerrar negocios por fracasos administrativos, cerrar negocios por fracasos de mercado, cerrar negocios por condiciones de esa industria, vender negocios y bueno, ya después dedicado principalmente a la consultoría de empresas y de negocios, puedes llevar mucha de esa experiencia a tus clientes y cada cliente te va enseñado virtudes.

Sobre su participación como Presidente del IMEF ¿Cuáles son los principales objetivos que se tiene pensado cubrir?

Los objetivos base son cuatro:

El primero es desarrollar un espacio donde los ejecutivos de finanzas tengan cabida y puedan estar relacionándose, es el primer espacio, un club de los financieros para los financieros.

El segundo es desarrollar una membresia que permita generar un grupo, aún cuando tenemos dos años en este nuevo proyecto, el IMEF en Baja California ya tuvo un primer ciclo de vida muy exitoso a nivel nacional hace más de 10 años.

Aquí llego a ver gente muy prominente en las finanzas participando a nivel nacional, hay socios que aún tienen su matrícula nacional y por temas del destino cerró sus puertas el organismo local por algunos años, pero el objetivo y la obligación nuestra ahora es volver a generar este espacio para primero traer a los ejecutivos de finanzas y segundo traérles temas de interés para su actualización y desarrollo profesional, entonces el segundo punto lo podemos resumir en cómo fortalecemos al ejecutivo de finanzas.

El tercero esta asociado a representar un único IMEF a nivel nacional, es decir el IMEF es una única A.C. No hay una confederación, es un único organismo y lo que tenemos en cada ciudad o estado a lo largo del país son grupos, entonces este grupo localmente participa, hacemos un intercambio importante de información, hay una fundación que se encarga del tema de la producción, publicaciones técnicas y económicas.

Hay un comité técnico nacional con una serie de comisiones sumamente relevantes, viendo todo tipo de aspectos, temas de infraestructura, temas económicos, temas fiscales, temas de capital humano, temas de tecnología, ahí vertemos todas las áreas del conocimiento que se relacionan o que conviven de alguna forma con las finanzas y esto nos permite el poder traer de primera mano a la membresía, inclusive a través de la revista IMEF que ahora con una integración con grupo expansión también se puede conseguir en cualquier lugar donde grupo expansión la vende.

Pero también se trata de poder relacionarnos e integrarnos también como personas no únicamente la parte técnica que es relevante, pero también el desarrollar una red de amigos y fortalecernos, porque la verdad es que los retos en el espacio de finanzas pueden ser crecientes.

Cada vez es más complejo el tema tributario, regulatorio y entonces uno dentro de su empresa, a veces es complicado el acceder a todos esos cambios, a una red de amigos de donde puedas echar mano y puedas discutir temas.

Sobre los jóvenes emprendedores, en su opinión, ¿Cuál o cuáles cree que son los motivos por los que muchos proyectos no prosperan?

Ayer lo comentaba precisamente con un amigo que también es mentor, allá en el estado de Sinaloa. Hay un punto básico, el emprendedor cuando piense en ser emprendedor tiene que entender que el emprender es un momento realmente corto respecto a lo que se espera del emprendedor; del emprendedor se espera que se convierta en un empresario.

Y el empresario a diferencia del emprendedor, demanda tiempo, demanda sacrificio, demanda esfuerzo, demanda levantarse temprano, demanda investigar, demanda arriesgar por la gente que pueda reclutar para su proyecto, demanda entender un mercado, demanda hacerse de un grupo cercano que lo complemente, porque el pensar que una persona puede desarrollar un negocio, hoy más que nunca es prácticamente imposible, necesitas al menos la famosa triada, necesitas un financiero, alguien que te administre y que te identifique fuentes para lograr los recursos que requiere cualquier tipo de emprendimiento.

Necesitas a este gran emprendedor que su foco debería ser más comercial o técnico, es decir o produzco o vendo y si el produce, entonces necesita un vendedor y si el vende entonces necesita un productor.

Entonces una vez que tienes a alguien que produce y opera, alguien que  vende y alguien que tiene las finanzas y la administración, tú estás resuelto.

Lo que pasa es que queremos hacer proyectos sin hacer nuestra tarea y antes inclusive de tener a estos tres, necesitas probar si tu proyecto es valido, si tu proyecto es una idea que tu tienes o una necesidad del mercado y la clave está en identificar aquellas necesidades del mercado y complementarlas con muy grandes y buenas ideas.

Entonces, si tu proyecto nace de una idea que no está basada en una necesidad, la verdad es que las probabilidades de éxito son infinitamente menores.

También, hay que ser muy honestos porque en el caso de los latinos, somos muy aprensivos y parece que nuestra idea es la mejor y en ocasiones nuestra idea hay que enfrentarla con más ideas y hay que fortalecer nuevas, no siempre estamos dispuestos a soltar lo nuestro y decir lo tuyo es mejor ya que te conté mi idea.

Creo que hay ciertas tareas que tenemos que visualizar y probablemente el emprendedor con este boom del ecosistema tan abierto “¡Ven y participa! ¡Ven y emprende!”

También hace falta distinguir qué es el momento emprendimiento y qué es la vida de empresario, porque no puedes separarlas, el pensar que yo voy a ser sólo emprendedor toda la vida, es así como sólo voy a tener fines de semana durante el año, no se vale, alguien tiene que hacer realidad y ejecutar proyectos.

Todos los empresarios del mundo en algún momento fueron emprendedores, no significa que no debas de ser o dejar de ser emprendedor, pero en el momento en que tu proyecto lo empiezas a ejecutar de forma real en ese momento tú te vuelves en un empresario, que puede emprender diversas cosas, sí, pero la responsabilidad es de empresario.

Creo que ese vínculo no está claramente definido y parece que el emprendedor es un estado permanente y no se vale y es injusto y probablemente lo estamos enseñando, lo estamos mostrando como no es.

Esos pueden ser algunos de los aspectos, creo que hoy más que nunca hay todos estos espacios que pueden acelerar definitivamente las ideas, pero nos hacen falta todavía más, el relacionar a este grupo joven de emprendedores con ideas con gente que ya recorrimos caminos y que podamos contribuir y colaborar en espacios como los consejos consultivos como los talleres de mentoría, porque no necesariamente los StartUp Weekend y todas estos mecanismos, no necesariamente están hechos por mentores.

Cuando una red de negocios Usana, Amway, todas estas redes de negocio que se han vuelto muy populares en México y que le hacen ver a la gente como si fueras un empresario, pues no es cierto, tiene que haber claridad sobre cuáles son las estructuras y quién es un empresario y quién no es un empresario; vas a ser un comisionista, un agente, pero ese tiempo también, si se tiene la capacidad también se puede ser un empresario.

No necesariamente tienes que estar detrás de una empresa para emprender tu proyecto y poder distinguir cuando es tu proyecto y cuando es el proyecto de alguien más.

En ocasiones está borrosa esa línea y la gente no lo visualiza, yo opinaría que el reto para ellos es entender todo el ciclo completo y no nada más el momento bonito, glamuroso de ser emprendedor, sino lo que viene más adelante y para eso estamos los que participamos como mentores en diferentes organizaciones, cómo poder vincularte a organizaciones más serias para proyectos más serios, eso es lo que estamos buscando.

Hay que desarrollar las habilidades de estos emprendedores y convertirlos en empresarios.

Inclusive hay otro punto que creo es relevante, aquí en la frontera somos muy bombardeados por estructuras americanas, hay un grupo importante de empresas que se dedican a crecer ideas o emprendimientos y venderlos, entonces ellos comercializan emprendimientos, eso es muy distinto a generar empresas y generar empleos.

En Estados Unidos y en otros países hay muchas estructuras que están buscando comprar empresas, están buscando y están patrocinando, en México son muy limitadas, las hay y cada vez más se están desarrollando pero siguen siendo exageradamente limitadas.

En el último foro que hubo en Colef usted habló que los mexicanos deben asumir riesgos sobre las nuevas políticas de Estados Unidos ¿A qué tipo de acciones se refería?

Dentro de los puntos que veíamos ahí, unos comentaban ¿Qué va a hacer México para buscar otros países que no sean NAFTA? y algo que preguntábamos era ¿Quién emplea hoy NAFTA? Las armadoras no son mexicanas, la mayoría, ahora ya hay algunas; tenemos motocicletas, tenemos ahí un par de compañías asociadas con chinos, pero no nacieron en México.

Prácticamente todas las armadoras que es la industria que más ha crecido en los últimos ocho – diez años, son extranjeras, ellos están aprovechando NAFTA. Toda la industria en Baja California, la gran mayoría de exportación es extranjera.

Entonces el decirle al mexicano qué quiere hacer el mexicano, bueno hay que reconocer primero cuál es el mercado de exportación del mexicano porque sino estamos hablando de una acción que debe hacer un extranjero y nosotros no nos compete decirle que hacer porque ellos ya lo están haciendo.

Si nosotros les cerramos la frontera o le ponen un impuesto a México, ellos van a buscar un lugar que tenga menos impuestos, nosotros lo hicimos, nosotros marcamos tarifas arancelarias, moratorias, por ejemplo para algunos productos que estaba haciendo dumping para México, el caso del calzado, el caso del plástico, el caso de los juguetes, donde México le ponía cuotas compensatorias relevantes, de 500 – 900 por ciento a la mercancía porque traía unos costos y unos precios de mercado irrisorios.

Cómo ibas a poder competir si lo que te costaba la suela del zapato es en lo que te vendían el zapato ya hecho, era prácticamente imposible, entonces actuas y tratas de nivelar está situación. Si Estados Unidos hace lo mismo, pues los capitales que hoy detonan mucho del trabajo en México que es la realidad de lo que hacen, la indsutria de exportación extranjera, entonces eso pondría en riesgo una fuerte cantidad de recursos en el caso de Baja California.

Las empresas que comercializan o que desarrollan o que les venden a estas empresas o a los empleados de estas empresas, ya es consumo local pero no están basadas en la exportación, entonces son pocas las empresas mexicanas que están exportando, sí las hay pero son pocas.

El foco debe ser ese, cómo desarrollamos proyectos de exportación y que no sólo sea a Estados Unidos, ahí está la gran oportunidad.

Sonora exporta mucho producto cárnico, por ejemplo a Asia, tiene muchos años haciéndolo y bueno lo que sería importante identificar es cuáles son los mercados en dónde más conviene empezar a desarrollar e inclusive tomar a este acervo de emprendedores y decirles, “señores vamos a apostarle a estos sectores, no podemos estar haciendo acciones para buscar comida barata, para traer a taxis y destronar a Uber.”

El juego no debe ser ese, el juego debe ser cómo desarrollamos un producto interno bruto basado en las exportaciones, cómo generamos un superhábit, cómo producimos más, no cómo consumimos y me quedo con un porcentaje del consumidor.

Creo que si bien puede ser interesante el rumbo que va a transformar el país, no es cómo divido lo que ya estamos generando aquí sino es cómo multiplico lo que puedo generar y colocar en otros mercados, entonces en la medida que identifiquemos que ese es el camino a mediano y largo plazo, pues las aplicaciones que buscaríamos en los grupos de proyectos serían que cumplieran con esas guías o esos lineamientos o esa visión futura.

Entonces ya no estaríamos dándole tanto sentido a las aplicaciones que únicamente facilitan el consumo local y que realmente no están trayendo un valor agregado a la economía local.

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