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Entrevista a Alex Viveros

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Escrito por Guacamole Magazine

Alex Viveros nació en Veracruz en 1970, nunca estudió diseño gráfico, sin embargo, él cuenta su vida profesional a partir de la venta de su primer trabajo en 1989, fue la primera vez que alguien le pagó por algo que no sabía que se llamaba logotipo.

A trabajado para empresas como Chocomilk, Marinela, Ricolino, Editorial Televisa y los Padres de San Diego por mencionar algunos.

¿En qué consistió tu primer trabajo?

Un amigo me buscó, sabía de mi habilidad por dibujar y me pidió unos logotipos. Yo no sabía ni como se hacia, entonces corrí a una tienda de dibujo y pregunté por letras y me dijeron que había libritos (catálogos tipográficos Mecanorma y Letraset) seleccionabas-comprabas-pegabas y listo. Pero como yo no tenía lana, el chavo de la tienda me los regaló (yo creo que le di lástima). Así empece a hacer logos, en papel albanene. Yo calcaba la letra y le ponía un signo arriba y así, intuitivo todo.

Llené la mesa de comedor de mi madre con pequeños cuadros de papel llenos de formas compuestas. Llegó mi amigo y me dijo: “¿Hiciste algo?” y le enseñé la mesa, se quedó sacadísimo de onda y me dijo: “me gusta esté…me gusta este ¿Qué onda? ¿En cuánto me los vendes?” Yo solo respondí ¿Cuánto me das? Me dio lo que quiso -que para mi era mucho-

En ese tiempo ya trabajaba en un despacho de arquitectos (que al día de hoy adoro, por ser el Arq. Jaime Viera Petit-Jean la primera persona que me dio la oportunidad de ejercer) y esa cantidad era proporcional a mas de una semana de trabajo ahí.

Entonces fui corriendo con el arquitecto y le dije lo que me pasó y me contestó: “wow y ¿Qué piensas?” le contesté: no lo sé, lo único que te puedo decir, es que me pagaron por un trabajo de una noche, más de lo que gano contigo en una semana, “entonces tal vez naciste para ello” concluyó (recuerdo perfecto sus palabras).
Así empezó todo, después fue la aerografía, la publicidad y un largo camino lleno de gratas experiencias en la ciudad de México y en frontera.

¿Qué te hace venir a Tijuana?

A la frontera yo vine en el año de 1992 al bautizo de mi sobrino, el plan era quedarme solo un fin de semana, pero a mi arribo me convencieron para que fuera la semana completa. A los dos días me aburrí, agarré la sección amarilla y me puse a buscar lugares y a hablar como loco para conocer gente y mostrar lo que hacía.

Uno de esas llamadas fue la Universidad Iberoamericana. Me contestó el coordinador del departamento de diseño; yo traía un pequeño catálogo de aerografías de mi autoría. La casualidad fue que buscaban quien cubriera justamente la materia. Pregunté la paga, obviamente la paga era poca y me dice ¿Qué más haces? Me presentaron al coordinador de arquitectura y así complete casi un medio tiempo. Regresé a casa de mi hermana a avisar que ya tenía trabajo. Empaqué, fui a Veracruz por mis cosas y regresé para acá.

Actualmente ¿En qué proyecto trabajas?

Yo por lo regular trabajo para agencias en Estados Unidos o clientes directos fuera del país. Tengo el gusto de contar con la confianza de Agencias al sur y norte de California de manera constante, como es el caso de 1nv1s1b1e -cuyo director, Fauss Sanchez- aparte de ser un gran amigo, se ha convertido en un mentor de vida para mí, siempre estaré agradecido.

En México tengo algunos años de trabajar para el arquitecto Agustín Pizá, fundador de Pizá Golf, con sede en Vallarta, a quienes me unen afinidades en proyectos altruistas (como Primer Swing) y construyó la imagen de la empresa.

Contestando tu pregunta de específicamente, es difícil contestar porque todas las semanas tengo nuevos retos, jamás es mi agenda igual de una a otra. Gracias a Dios aún suena mi teléfono, correo o chat para invitarme a algo nuevo.

¿Cómo ha sido tu experiencia al trabajar con partidos políticos?

Hoy te puedo decir que fue muy divertido. En su momento es tenso, es un mundo completamente diferente. Las negociaciones y el caló te exigen un ritmo y un temple muy diferente. Hay que tener víspera, saber tomar decisiones y mantenerla súper enriquecedor en mi formación.

Yo aprendí a negociar hace muchos años con el señor José Ciccone -director de Médicis Comunicación- toda una leyenda en la publicidad en nuestro medio; lo poco o mucho que sé de negociar publicidad es gracias a él, escuchándolo en eternas juntas. La disciplina del trabajo creativo fue gracias a Jorge Valdivia, mi primer director de arte, luego mi director creativo y al día de hoy uno de mis grandes amigos.

¿Cuáles proyectos te han dejado más satisfecho?

Son muchos, no sabría especificarte. Tengo la fortuna de que hago trabajos muy específicos y disparados. Yo vivo del diseño y al día de hoy seguiré trabajando en esto mientras sea un negocio, yo no lo hago por cariño, ni por otra cosa, sino porque esto es un negocio del cual vive mi familia al día de hoy.

¿Últimamente? Marcela Valladolid, la gran y carismática chef radicada en Estados Unidos. La manera en que me contactó y me dijo: “no sé que necesito, pero sé que quiero” me mató. Llevamos un proyecto de ensueño; tuve libertad creativa por completo, nuestra larga entrevista terminó siendo una charla de amigos. Entregar el primer borrador y que me dijera que era exactamente lo que ella buscaba para mí lo fue todo, para eso me pagan.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

La libertad. Es una disciplina rara, es lo que me agrada, yo no soy una persona de metodología ni rutinario, así que tengo libertad de no estar en ningún lado. Cuando empecé a trabajar en esto, yo siempre soñé con no tener que estar espacialmente en un lugar, o sea, siempre dije ¿Por qué no puedo trabajar con alguien que viva al otro lado del mundo sin estar ahí? y curiosamente la vida me dio esa oportunidad.

Una vez me invitaron a la escuela de mi primer hijo (muy pequeño), los niños iban a platicar lo que hacían sus papás y cuando pasó Axel, dijo -no sé qué hace mi papá- sólo lo veo que dibuja mucho, que se ríe mucho, que habla mucho por teléfono y siempre estamos jugando en la computadora . Hasta el día de hoy, es de mis grandes satisfacciones.

¿Cómo definirías diseño?

En una palabra es todo; no salvamos al mundo (debate que tengo con uno de mis grandes amigos), para eso están los doctores, los educadores, los guías; esa gente merece mi eterno respeto. No salvamos nada, pero, pero hacemos más amena la vida, en todos los aspectos. Todo lo que vives en tu día a día, alguien puso un elemento creativo ahí, sino no funcionaría, así de fácil.

¿En qué te diferencias de los demás?
Soy un caos en toda la extensión de la palabra. Soy explosivo, selectivo y apasionado de sobremanera. Me gusta mucho platicar y conocer a profundidad a la gente a quienes trabajo. Hago relaciones basadas en la confianza. Hay clientes que solo conozco por textos o por audio, pocos por videos, así que necesito construir mucho para que mis clientes se sientan en buenas manos.

Hay casos en los que no se genera esa química, en esos procuro finiquitar lo mas rápido posible. No puedo trabajar con alguien que no brinda las mismas oportunidades que yo genero.

Me diferencia probablemente el compromiso y la capacidad de respuesta, pero a su vez soy muy selectivo con mis clientes, siempre lo he dicho, si yo me comprometo y entrego el 100% lo menos que espero es el mismo compromiso de mis clientes. Si eso no existe, no hay nada que hacer ahí.

¿Cuál es tu opinión acerca de lo que se hace en diseño en México?

Gran pregunta, pero a la vez muy dispersa. Hablemos de negocio ¿va? El país en cuestión de negocio creativo está en la lona (fuera de las grandes Agencias Transnacionales), estamos mal en todos los aspectos, mal-mal por lo pobremente pagado, pero hay que aceptar que hay un 90 o un 95% de malas ejecuciones, resueltas simple y sencillamente por resolverse, sin tiempo, sin pensar, porque hay que cubrir una necesidad y porque alguien tiene que tragar en esto. Entonces, es un circulo vicioso ¿no crees?

Hay que trabajar mucho, muchísimo, pero dentro de nosotros. Generar proyectos de calidad y rebasar fronteras sobretodo mentales. No creo que el diseño tenga una bandera que diga soy de “x” país, nosotros resolvemos problemas de comunicación visual y punto. El protagonismo patriótico no cabe aquí.

En tu experiencia ¿Qué se necesita para lograr una buena relación con los clientes?

Compromiso al 100 y comunicación. Hace unos días platicaba con otro gran amigo -Israel Cazares, dueño de C Diseño- y hablábamos que es orgásmico cuando un cliente te da el sí, es casi-casi como cuando la morra que te gusta te dice que sí quiere ser tu novia, te cambia el día por completo. Para mí ese pequeño instante, esa fracción de segundo, es felicidad, porque en ese momento en automático, a los 3 segundos, empiezas a pensar cómo resolverlo, tu deadline y sientes el compromiso. El cliente espera mucho de mí.

Hay que hacer compromisos, es agarrar esto en serio y si malamente negociaste -porque también eso pasa- que sabes que tu trabajo vale 10, pero la neta lo harías por 6, pero la neta con 3 tragas y eso pediste, entonces apechuga. Nunca he entendido porque en el momento en que alguien acepta, inmediatamente se pone en el lado negativo y dice “me van a pagar una bicoca, el cliente es terrible” ¿Por qué te quejas si aceptaste? Si no estabas de acuerdo, hubieras dicho que no y se acabó.

¿Cuál es la siguiente meta a alcanzar?

Continuar. Al día de hoy, soy muy feliz haciendo esto y soy más feliz el recibir mensajes o correos o llamadas de gente que quieren trabajar conmigo, siendo un mercado tan competitivo, habiendo tan buena mano de obra en la calle y gente que cobra la décima parte de lo que yo podría cobrar en un trabajo. Me agrada que alguien me hable y me diga “supe de ti o tengo referencias tuyas o me agrada tu trabajo, quiero que me asesores” porque siento que probablemente no he perdido la frescura que alguna vez ha identificado mi labor.

Yo vivo el día a día, yo vivo “sólo por hoy el diseño” como los alcohólicos. Mis hijos pueden subsistir gracias a mi trabajo, doy gracias, me persigno porque llegó o salió la chamba y mañana empezar otra vez.

Dejare de hacer esto cuando no me permita comer y subsistir. Lo voy a dejar y lloraré mucho mucho y le dedicaré un día de luto, solo uno. Al siguiente día hay que levantarse y buscar nuevos caminos.

¿Quién o qué te inspira?

Si entran a mi portal yo tengo una frase que siempre he defendido -mi único talento es no cerrar los ojos- y es que, yo no tengo talento, y no lo digo por falsa modestia, la neta es que yo no tengo talento, soy un aferrado y un obsesivo, eso me hizo salir adelante; la única virtud que tengo es que observo mucho, porque siempre estoy viendo cosas, unas me maravillan e intento imitarlas y otras me decepcionan e intento evitarlas.

Yo me dediqué a la docencia muchos años y yo no recibí dinero a cambio porque -en este país no se puede vivir de la docencia- recibí infinidad de cariño, recibí experiencias, aprendí mucho de ellos: gustos, armonías, colores, inquietudes y tendencias que me hacían sentir que era parte de.

La gente se preocupa por saber si tiene un estilo, si es transcendente, pero la industria no necesitas de tu estilo, lo que necesita es resolver un problema.

Me inspiran mis hijos y su futuro; sus risas y sus anhelos, sin duda son mi eterno motor. Me inspiran mis hermanos y mi madre. Me inspiran mis amigos y su confianza. Me inspiran las largas charlas por audio con personas especiales en mi vida que a pesar de estar lejos viven en mi corazón. Me inspira jugar poker con la gente que quiero, aunque yo siempre pierda. Me inspira el mar, la música, no importa su género, saltar, gritar, llorar y reír como loco mientras sigo trabajando.

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