Branding Emprendimiento Marketing

Enamoramiento Creativo

02_03
Escrito por Saúl Omar Castro

Qué tal mis Guacalovers, esta semana dejé a un lado la imagen profesional, los protocolos y a los bluffers chafas, y aunque ya pasó febrero (el mes de los enamorados), decidí compartirles un tema que en su momento me resultaba un tanto difícil creer y hoy que lo vivo les comparto mi experiencia.

De verdad me resultaba un tanto increíble ver cómo la gente tenía la capacidad de estar enamorada y ser extremadamente productivos a la vez, y eso me prendió una duda en mi cabeza: ¿El enamoramiento tiene que ver con la producción de ese efecto creativo?

Investigué y leí varios artículos sobre el tema, pero me ayudó mucho observar a mi alrededor y sobre todo a colegas que viven un tórrido romance, los notaba más audaces, más sonrientes y sobre todo más creativos. Aún observando esos cambios drásticos, me seguía preguntando qué pasa en la mente de estas personas enamoradas para volverse máquinas de creatividad pura.

Fue entonces cuando me topé con datos científicos que me ayudaron a resolver mi duda. Por ejemplo, encontré que el enamoramiento tiene ciertas similitudes con el efecto de la cocaína o con los estados de trastorno mental, es decir, cuando una persona se enamora siente mucha euforia debido a que diversas áreas del cerebro trabajan en conjunto para liberar sustancias químicas como la dopamina, oxitocina y adrenalina, las cuales producen ese efecto.

 Lo asimilé y no se había resuelto del todo mi duda hasta que ¡ZAZ!, el amor tocó a mi puerta. Ni siquiera me dio opción de pensar o plantearme nuevas interrogantes, cuando menos lo esperé ya estaba en el mismo trance que esas personas que había observado anteriormente y fue así como pude comprobar personalmente cómo funciona: El enamoramiento es causa de felicidad y la felicidad genera endorfinas (piensa en algo que verdaderamente ames y cuando ese pensamiento haga surgir una sonrisa en tu cara sabrás lo que son las endorfinas), entonces agudizamos los sentidos y nos sentimos cargados de energía, vemos todo de manera positiva y algo por demás interesante, comenzamos a utilizar de manera exagerada el hemisferio izquierdo del cerebro, que es el emocional y controla nuestros sentimientos. También es el lado imaginativo, razón por la cual nos volvemos mega creativos.

Comenzamos a ser detallistas, nos volvemos aventureros, cualquier cosa nos emociona y le vemos el lado bueno, vivimos con la sonrisa de oreja a oreja, pensamos out of the box, nos volvemos productivos 300% y derramamos tanta miel que hasta las abejas terminan amándonos.

El hemisferio derecho o lado racional del cerebro también se beneficia, ya que estimula el procesamiento de información con mayor fluidez y nos vuelve más capaces a la hora de recordar o memorizar datos.

En conclusión, quedó comprobado más allá de meros datos científicos que el enamoramiento es un proceso o una etapa de creatividad en el que desconocemos los límites de la imaginación y nos volvemos seres brillantes y lúcidos. En mi caso resultó satisfactorio, llegaron nuevos y mejores proyectos profesionales, reactivó mi salud física y mental, mejoró considerablemente mi estado de ánimo y expandió la visión de mis metas personales. Así es que, si aún no se enamoran, no lo piensen dos veces y vivan la experiencia mis Guacalovers, vale la pena aunque ya no te dejen salir como antes con los amigos.

Saúl Omar Castro

Licenciado en Comunicación y Publicidad con especialidad en Imagen Profesional, actualmente es socio director de Precisa Marketing Group.
Comunicólogo de profesión, emprendedor por convicción y creativo de corazón.